La asociatividad desarrolla mecanismos de acción conjunta y cooperación empresarial, que contribuye a que las empresas mejoren su posición en el mercado, lo cual les permite tener una estructura más sólida y competitiva. Las empresas que trabajan de manera conjunta cuentan con el acceso a servicios especializados de tecnología, compra de insumos, comercialización, diseño, procesos industriales, financiamiento, etc. De igual modo, facilitan el surgimiento de economías de escala que permiten tener acceso a mercados globales con productos diferenciados y acceder a aquellos insumos estratégicos a los cuales no tienen acceso de manera individual debido a las limitaciones de tamaño y capacidad económica.
El objetivo de esta política es generar e implementar la cultura de la asociatividad, que permita desarrollar de manera sostenible la productividad y competitividad de las empresas, en un entorno de coopetencia nacional e internacional, con articulación entre las entidades público-privadas, a través de instrumentos técnicos, financieros y de política.